El examen general de orina es una herramienta diagnóstica ampliamente utilizada para evaluar el estado de salud del sistema urinario y detectar alteraciones metabólicas. Entre los parámetros que analiza este estudio, la presencia de proteínas es uno de los hallazgos más relevantes. Identificar proteínas en la orina puede ser un indicador temprano de enfermedad renal u otros trastornos sistémicos que afectan la filtración glomerular.
Presencia de proteínas: ¿qué indica?
En condiciones normales, la orina contiene cantidades mínimas o nulas de proteínas. Los riñones sanos actúan como filtros que impiden el paso de proteínas plasmáticas hacia la orina. Cuando se detectan niveles elevados, este hallazgo se conoce como proteinuria y puede ser señal de que el sistema de filtración renal está comprometido.
Existen distintas causas de proteinuria, que van desde situaciones benignas y transitorias hasta patologías crónicas. Es posible observar pequeñas cantidades de proteínas después de ejercicio intenso, fiebre, estrés o deshidratación. Sin embargo, la proteinuria persistente puede asociarse a enfermedades más graves, como glomerulonefritis, nefropatía diabética o hipertensión arterial mal controlada.
Valores normales en el análisis de orina
Durante el análisis químico del examen general de orina, se utiliza una tira reactiva que detecta la presencia de proteínas. Los resultados suelen expresarse en una escala cualitativa: negativo, traza, +, ++, +++ o ++++. Un resultado negativo o traza se considera dentro del rango fisiológico. A partir de un resultado +, puede ser necesario realizar estudios complementarios, como la cuantificación de proteínas en orina de 24 horas o un análisis de microalbuminuria.
La detección temprana de proteínas en el EGO es fundamental para prevenir complicaciones renales. En pacientes con enfermedades crónicas, como diabetes mellitus o lupus eritematoso sistémico, este parámetro se monitorea regularmente para valorar la progresión del daño renal.
Enfermedades asociadas a la proteinuria
La proteinuria puede ser un signo precoz de daño en los glomérulos, las unidades de filtración de los riñones. Las patologías más frecuentemente asociadas a este hallazgo son la nefropatía diabética, la hipertensión arterial crónica, el síndrome nefrótico y ciertas enfermedades autoinmunes. En algunos casos, también puede observarse en infecciones urinarias o procesos inflamatorios del tracto urinario.
En niños y adolescentes, la proteinuria ortostática es una causa frecuente y benigna, caracterizada por la excreción de proteínas solo en posición erguida. Sin embargo, cuando la proteinuria es persistente o va acompañada de otros síntomas como edema, hipertensión o alteraciones en la creatinina sérica, debe ser investigada de inmediato.
El examen general de orina, también conocido como EGO, permite detectar la presencia de proteínas y otros indicadores de salud renal y sistémica. Realizarse esta prueba regularmente es clave para la prevención y el diagnóstico oportuno. Protege tu bienestar y acude a un laboratorio de confianza para realizar tus estudios de rutina.