El ultrasonido mamario es un estudio no invasivo utilizado para evaluar los tejidos de las mamas mediante ondas sonoras de alta frecuencia. Es una herramienta fundamental en el diagnóstico complementario de lesiones detectadas por exploración física o mamografía, especialmente útil en mujeres con mamas densas o con prótesis. A continuación, se detalla de forma clínica y precisa cómo se lleva a cabo este procedimiento.
Preparación antes del ultrasonido de mama
Para realizar un ultrasonido de mama, no se requiere una preparación especial como ayuno o suspensión de medicamentos. Sin embargo, se recomienda acudir sin haber aplicado cremas, desodorantes ni talcos en la zona pectoral, ya que estos productos pueden interferir en la calidad de la imagen. El paciente debe portar ropa cómoda, ya que se le solicitará descubrir completamente el tórax para facilitar el acceso a ambas mamas.
Posicionamiento de la paciente durante el estudio
El estudio se realiza generalmente con la paciente recostada boca arriba o ligeramente de lado, dependiendo de la mama que se evalúe. Se coloca una almohada o soporte bajo el hombro correspondiente para optimizar la visualización del tejido mamario. Este posicionamiento permite al médico radiólogo explorar con mayor precisión toda la glándula mamaria, incluyendo la región retroareolar y los cuadrantes axilares.
Aplicación del gel conductor
El siguiente paso consiste en aplicar un gel transparente y acuoso sobre la superficie de la mama. Este gel es fundamental para eliminar el aire entre la piel y el transductor (dispositivo manual del ecógrafo), mejorando así la conducción de las ondas sonoras. La temperatura del gel es generalmente templada para garantizar la comodidad de la paciente.
Exploración con el transductor ecográfico
El radiólogo o el técnico especializado desliza el transductor sobre la mama, generando imágenes en tiempo real que se proyectan en una pantalla. Este instrumento emite ondas sonoras que atraviesan los tejidos mamarios y regresan como ecos, permitiendo visualizar estructuras internas como los lóbulos, conductos galactóforos, nódulos o masas. El especialista observa detalladamente estas imágenes en busca de alteraciones en la forma, contorno, ecogenicidad o vascularidad de cualquier hallazgo.
Evaluación de ambas mamas y axilas
El estudio se realiza en ambas mamas, incluso si solo una presenta síntomas o alteraciones. Además, es común que se exploren las regiones axilares para detectar ganglios linfáticos agrandados u otras anomalías que puedan sugerir afecciones inflamatorias o malignas. Esta evaluación es especialmente importante en pacientes con antecedentes familiares de cáncer de mama.
Duración y resultados del procedimiento
El ultrasonido mamario tiene una duración aproximada de 15 a 30 minutos, dependiendo de la complejidad del caso. No genera dolor y carece de efectos secundarios, ya que no utiliza radiación ionizante. Una vez finalizado, las imágenes obtenidas son interpretadas por un médico radiólogo, quien emite un informe detallado que será enviado al médico tratante para su análisis y seguimiento clínico.
El ultrasonido de mamas es un estudio seguro, accesible y altamente útil en la detección temprana de diversas patologías. Si notas algún cambio en tus mamas, acude con un especialista y realízate una prueba de laboratorio o gabinete para cuidar tu salud de forma oportuna.